En la primera semana del Foro “APICULTURA PARA EL DESARROLLO TERRITORIAL Y LA PROTECCIÓN DEL BOSQUE EN LA REGIÓN DEL CHACO BOLIVIANO Y SUDAMERICANO, se ha desarrollado el análisis y la reflexión de la temática: Situación de la cadena productiva apícola en la Región del Chaco, en la que parte de las actividades han sido la realización de un webinar, donde han participado presidentes de las Asociaciones de Apicultores de Macharetí- Aapimmach, Eireka de Huacaya, Eirenda de Charagua Norte y también se contó con la participación de la empresa pública EBA a través de su representante Ing. Limber Carballo. Otra de las actividades del Foro, ha sido la interacción de las y los participantes en la Plataforma Virtual, espacio en el que han expresado desde sus experiencias, la situación de la actividad apícola en la Región del Chaco, sus principales avances y los desafíos más importantes que tiene este rubro.

En el Chaco Boliviano, la miel ha sido identificada como un rubro estratégico que en los últimos años, despertando el interés principalmente en las mujeres y los jóvenes, convirtiéndose en una actividad importante por las ventajas que representa, no solo en el ámbito económico y productivo, sino también en lo social y cultural, mejorando en gran medida la economía familiar, principalmente de las comunidades indígena originario campesina.

Las asociaciones de Macharetí,  Huacaya y Charagua Norte, compartieron algunos datos sobre esta actividad en sus territorios.

  1. Charagua Norte

Don Eliberto Vásquez, presidente de La Asociación Eirenda ubicada en la Zona Charagua Norte y que forma parte de la primera Autonomía Indígena Guaraní Charagua Iyambae ubicada en el departamento de Santa Cruz, compartió información importante sobre la actividad apícola que realizan en su territorio. Manifestó que Eirenda, cuenta con 160 socios de 12 comunidades, tienen una producción de miel anual de 8 toneladas y 400 colmenas en producción, teniendo el promedio entre 2 y 3 cajas por productor y/o productora.

Su principal mercado de Eirenda es el interno –local, donde casi el 80% de su producción lo encuentran en Charagua Pueblo, Charagua Estación y la misma zona Charagua Norte, solo un 20% de la producción de miel sale afuera de la Autonomía Indígena Charagua Iyambae, siendo el mercado cruceño su destino final.

Vásquez, resaltó que las mujeres juegan un rol importante en la actividad apícola en Charagua Norte, de los 160 socios, 40 mujeres son socias de Eirenda, muy activas en la producción y que cada vez son más las aspirantes que se interesan por hacer apicultura en la zona. También sostuvo, que no cuentan con ningún tipo de apoyo por parte del Estado o instituciones privadas, todo lo que tiene y hace Eirenda es esfuerzo de los mismos socios.

Entre los principales desafíos, el presidente de Eirenda sostiene que para fortalecer la apicultura en Charagua Iyambae, es importante impulsar la comercialización y garantizar un mercado seguro y tener precios fijos para la miel.

  1. Huacaya

El presidente de la Asociación Eireka, Donal Rivera, también hizo su participación en el primer Webinar, en el que expuso la situación de apícola de la zona. Manifestó que la Asociación de Eireka inició con 160 socios, en la actualidad solo hay 26 socios, de los cuales 13 son activos, cuestiona que  con el pasar del tiempo en vez de crecer, se ha ido perdiendo el interés por la actividad apícola en Huacaya. No obstante, califica este año (2020), como muy positivo, hubo una buena venta de la miel por causa de la pandemia.

Una de las mayores preocupaciones para los productores de la zona es la sequía, a la cual ven como una constante amenaza, al igual que el contrabando, que cada vez más, ponen en riesgo la producción anual apícola.

Huacaya produce anualmente 7 t. de miel, su principal mercado es EBA y la ciudad de Santa Cruz de la Sierra. El precio local a granel, oscila entre  27 y 28 bs, y el precio de venta a la estatal EBA es de 32 bolivianos.

Eireka  ve como sus principales desafíos, el tener un mercado seguro interno y externo. Si bien la empresa EBA es su principal comprador, ven algunas desventajas en su relación comercial,  porque a consideración de Rivera, la estatal debiera comprar la miel en la zona donde se produce o acopia, liberando así al productor/a de todo el gasto que implica sacar un producto al mercado donde su margen de ganancia se vuelve mínimo. También consideran necesario tener un registro sanitario, que les permita mejorar las condiciones de comercialización de sus productos.

  1. Macharetí

Austín Quispe, presidente de Aapimmach, manifestó en su exposición, que la Asociación tiene 83 socios activos, de los cuales 24 son mujeres. Produce anualmente 14 t., el consumo interno es de media t. y el resto de la producción se comercializa a EBA. Existen 750 cajas en producción, con un promedio de 9 cajas por productor o productora.

Ven como sus principales limitaciones la expansión de su mercado, para no depender de la empresa EBA. También la falta de apoyo por parte del Estado, para industrializar la miel y sus derivados, y poder llegar a un mercado diverso y variado.

En la actualidad, se encuentran trabajando como Asociación en coordinación con el Gobierno Municipal de Macharetí, en una ley municipal que impulse y fortalezca la actividad apícola en el territorio. Quispe sostiene que es importante ver a la apicultura como una actividad productiva integral, en la que se produce miel pura y de buena calidad, pero que además se lo hace protegiendo y conservando el medio ambiente, por eso es importante construir normativas que protejan la actividad y el entorno en el que se la realiza, para que las familias puedan vivir de ello por muchos años.

Ven como las principales amenazas, la sequía y cambio climático, para ello plantean un plan de reforestación del bosque en el Chaco con riego a goteo. El contrabando es otro asunto que les quita el sueño como productores apícolas, porque sienten que no pueden competir con los precios desleales que genera esta actividad ilegal, y a la cual el Estado debiera combatir con normativas rigurosas y el control de fronteras.

  1. Empresa Boliviana de Alimentos y Derivados- EBA

La empresa estatal EBA, también estuvo presente en el Primer Webinar: Situación de la cadena productiva apícola en la Región del Chaco, a través del Responsable de Producción Primaria  Ing. Limber Carballo, quien cataloga a la apicultura como una actividad importante para la seguridad alimentaria en el país, generando un beneficio mutuo, tanto para los productores como los consumidores porque aporta al desarrollo local, generando trabajo y movimiento económico en mano de obra local (carpinteros, transportistas , proveedores de materiales e insumos; aporta a la conservación del medio ambiente con la renovación de los bosque y especies vegetales a través de la polinización; y también contribuye a  la salud y nutrición,  a través del consumo y uso de la miel por las múltiples propiedades beneficiosas que tiene este producto, volviéndose tan importante a causa de la pandemia del Covid 19.

Entre los factores positivos que resaltan de la apicultura en la región del Chaco, es la flora apícola variada y favorable en la zona; consideran que hay material genético aceptable en la región con la abeja africanizada; hay un registro y georeferenciación de productores apícolas asociados y no asociados para evitar el contrabando; los precios son aceptables y accesibles que oscilan entre los 32 bolivianos a granel, y todo esto, ha incentivado a que gente profesional, jubilados, jóvenes, mujeres, decidan emprender en este rubro.

Según datos de la empresa EBA, la producción de miel en el departamento de Chuquisaca es de 390 toneladas anuales y que en la gestión 2020, dada la situación de la pandemia por el COVID 19, la demanda se incrementó, quedando un mercado insatisfecho o no cubierto por los apicultores y que fue aprovechado por los adulteradores haciendo pasar el jarabe de maíz por miel. En la actualidad, hay un registro de 1.893 productores que se dedican a esta dulce y noble actividad, y el número de colmenas en producción, alcanza las 17.053 en el departamento.

Carballo destaca algunos factores negativos: ataque de enfermedades y plagas en las colmenas (varroa, abejas nativas, hormigas, pájaros carpinteros); el enjambrazón de las colmenas, a veces por la genética y/o falta de seguimiento técnico; lluvias prolongadas, sequías fuertes, incendios forestales en este último año, ha puesto en riesgo la actividad; mal estado de los caminos vecinales que impiden llegar a los apiarios para hacerle seguimiento o para sacar sus productos al mercado; los proyectos de acompañamiento no son a largo plazo y el proceso apícola requiere su tiempo; el contrabando sigue siendo una de las principales amenazas para los productores de miel; y la falta de certificación de los productos apícolas para competir en el mercado nacional e internacional.

Entre las recomendaciones que hace a las y los apicultores, es la realización de un registro de floración por apiario, para que de acuerdo a la curva floral el productor planifique sus actividades en el año de cosecha y postcosecha; también recomienda hacer un registro de colmenas, no solo para la estadística, sino, para hacerle seguimiento técnico.

  1. Balance de la actividad apícola en la Región del Chaco

Dada las opiniones y experiencias compartidas de las y los productores apícolas en el Foro y el Webinar, se puede concluir lo siguiente:

  • Producción

La producción de miel en el Chaco se ha incrementado en cuánto a volúmenes en los últimos años, que comprende entre 7 y 14 toneladas anuales por Asociación. Manejan un promedio entre 18 y 20 kg de miel por colmenas en cada cosecha y si la lluvia acompaña, se puede dar 4 cosechas anuales, que implicaría 80 kg por colmena. A pesar de las difíciles condiciones climáticas que se dan en la Región del Chaco para la apicultura, las y los productores han sabido sortear estas dificultades, para incrementar paulatinamente su producción de miel sin bajar la calidad y pureza del producto.

  • Transformación

En cuanto a este eslabón de la cadena productiva apícola, se puede evidenciar que no hay avances significativos en el Chaco, salvo algunas iniciativas que participan en alguna muestra ferial productiva, ofertando algunos productos transformados (champú, dulces, barras energéticas, jabones, entre otros) pero sigue siendo incipiente.

Es fundamental que las y los productores, se capaciten y tengan los medios logísticos para impulsar la industrialización de la miel, esto daría valor agregado a los productos y tendrían mejores condiciones y oportunidades de competir en el mercado interno y externo.

  • Comercialización

La miel es un producto asequible en el mercado, sin embargo, el contrabando sigue siendo su mayor amenaza para este rubro. Es vital para la actividad apícola, incursionar en nuevos mercados variados y alternativos, para no depender solo del mercado estatal, esto le permitirá crecer e innovar al productor y posicionar su producto en el mercado.

  1. Consumo

Dada la situación de la pandemia que azotó al país y al mundo entero, el consumo de miel se ha incrementado en un  500%, volviéndose en un producto de mayor demanda en la población, lo que ha servido para fortalecer el mercado local interno.

  • Avances y desafíos de la actividad apícola.

Entre los avances que se destacan, es el interés de mujeres jóvenes (Hombre y mujeres) que deciden incursionar en esta actividad, así lo expresa Alberto Cuitira, apicultor y técnico que participa del Foro

Juan Carlos Yantuina y Juan Pablo Flores, coinciden ambos, que la apicultura cada vez más se está convirtiendo en una actividad primaria para las familias, lo que implica el fortalecimiento de la economía familiar en los territorios.

Las buenas prácticas en esta actividad, es algo que rescatan los productores, porque cada vez más se tiene conciencia de conservar el bosque y las abejas, para lograr una apicultura sostenible y sustentable.

La crisis de salud que ha propiciado la pandemia, se ha vuelto una oportunidad para los productores apícolas, porque ha aumentado el consumo de miel por persona, siendo el producto más requerido en este tiempo.

  • Desafíos de la apicultura

Industrializar la miel se visibiliza como uno de los desafíos más importante para las y los apicultores, porque de esta forma tendrían una variedad de productos para ofertar en el mercado.

Erradicar el contrabando de miel, porque es la principal amenaza al sector apícola. El Estado debe impartir normativas más estrictas y control de fronteras permanentes, para acabar con esa actividad ilegal que atenta contra la economía del país.

Promover el hábito de consumo de miel, para expandir el mercado apícola, pero también para promover hábitos de buena salud y nutrición en la población, principalmente en los niños y sectores vulnerables como son los adultos mayores.

Para Luz Angélica Alcoba, participante del Foro, sostiene que entre los desafíos que tiene la apicultura es incursionar y aumentar la tecnología y la producción en la región, propagando la actividad a más familias de la región. Asimismo, aumentar el porcentaje de consumo de miel por persona a nivel local y nivel nacional.

Es importante tener estadísticas reales de la actividad, por eso sería interesante tener datos en cuanto a producción por campaña o año, a detalle por municipios y/o asociaciones, y exponerla en el Foro, es un desafío contar con una base de datos de la producción apícola en el Chaco que la puedan manejar los técnicos y los productores, así lo manifestó Gilberto Gaspar.

Seguir promoviendo la participación de las mujeres y los jóvenes en el rubro apícola, para que estos puedan emprender en sus territorios, sin tener que dejar sus lugares de origen en búsqueda de mejores condiciones en las ciudades.

María Elena Moreira, apunta a encaminar a las organizaciones económicas a ser autosustentables y autosostenibles en cuanto a sus capacidades organizativas y administrativas.

Ante las amenazas de la sequía, los incendios, las plagas, entre otros, uno de los grandes desafíos es poder llegar a tener un plan de mitigación desde el Estado para poder mejorar las condiciones de producción del rubro apícola y de esta forma, mejorar también las condiciones de vida de las y los apicultores, así lo manifestó Evangelina Beatriz Campero.

Otro de los desafíos para los apicultores de la Región, es convertirse en un referente a nivel Nacional en la producción de miel de mejor calidad del Chaco Boliviano y como los cuidadores del bosque y del medio ambiente, implementando buenas prácticas apícolas.

 

Pura Suárez V.

CONTÁCTATE CON NOSOTROS
IPDRS
CIDES
Tomás Frías
UPEA
UMSA
Bolivia Rural
ICCO
BROT
MRxT

CONTACTO

Av. 20 de octubre Nº 2396, casi esq. Belisario
Salinas | Edif. María Haydee, piso 12 * Sopocachi
Telf. 591-2-2115952, int. 108
casilla 9052
interaprendizaje@ipdrs.org
La Paz - Bolivia

SÍGUENOS EN NUESTRAS
REDES SOCIALES

(+591) 77548376
Diseñado por Bolivia Rural 2021 Campo Virtual por la Tierra y el Desarrollo - Interaprendizaje