¿Qué lugar tiene la tecnología educativa en Bolivia?

Empecemos revisando algunos datos

De acuerdo a los datos del Instituto de Estudios Peruanos, realizado el 2015 (Campero, 2016:75), Bolivia era uno de los países con el internet más caro de la región (46,6 dólares mensual promedio), después de Argentina.

Esta brecha digital, también está marcada al interior del mismo país. Pues, la red de fibra óptica de la principal empresa telefónica del país (Entel), distribuye internet al sur y occidente del país, dejando de lado a la amazonía (Campero, 2016:69). Lo que refuerza las diferencias entre centro y periferia, también marcadas por la administración pública.

“En Bolivia, según datos estadísticos de la Autoridad de Regulación de Fiscalización de Telecomunicaciones y Transporte (ATT), los jóvenes de 16 a 35 años que viven en las ciudades capitales e intermedias (de entre 20 y 50 mil habitantes) y cuentan con un nivel socioeconómico alto son quienes se conectan a Internet con mayor frecuencia. En cambio, a media que la edad de los bolivianos aumenta, las localidades se alejan de los centros urbanos importantes y el nivel de ingreso disminuye, la regularidad de conexión a Internet decae” (Quiroz, 2016:200).

A pesar de estas diferencias “se estima que alrededor del 39% de bolivianos mayores de 18 años utilizaba Internet con cierta frecuencia en 2014, un porcentaje inferior al promedio latinoamericano de 47%, pero muy superior al de África (19%)” (Ortuño, 2016:165).

Sin embargo, de acuerdo al análisis de Eliana Quiroz, a partir de la información de la empresa Captura Consulting (2016:194), principalmente, en Bolivia, el internet se usa para leer y revisar redes sociales (73% en computador), se usa muy poco para participar en foros o se escribir blogs (16% en computador) y casi nada (14% en computador) para trabajar y hacer negocios. Es decir, que ni el uso formativo ni el uso financiero de internet son aprovechados en el país.

De hecho. el uso de internet en relación a la actividad formativa es muy bajo. De acuerdo a los datos de Armando Ortuño (2016:175), sobre la información de la empresa Captura Consulting, 50% de la población consultada usa el internet para revisar enciclopedias (Wikipedia y otras), 28% descarga artículos de la web, 21% usa internet para intercambiar información, 11% para hacer un programa educativo online, 5% para hacer un curso online y 24% no utiliza en tareas educativas.

Hasta aquí podemos marcar tres aspectos. Primero, en Bolivia existe un bajo uso educativo del Internet que se vincula con un uso reducido de la tecnología educativa. Segundo, la conectividad a internet (infraestructura física) es un problema que refuerza asimetrías entre occidente –amazonía y entre área urbana- área rural. Y, tercero, que la cobertura de internet en Bolivia tiene relación con una renta elevadísima con respecto a la región.

Ahora, si bien existen razones estructurales (conectividad y costo) que limitan la emergencia de una tecnología educativa, una profundización de la reflexión sobre los enfoques teóricos y metodológicos de la tecnología educativa puede acelerar cambios en el diagnóstico planteado.

¿Por qué es importante revisar los enfoques que hacen la tecnología educativa en el contexto planteado? Primero, porque es importante desmontar ideas erróneas que caen sobre los procesos formativos basados en tecnologías educativas y, segundo, porque conviene aportar insumos para generar políticas de tecnología educativa que incidan en la realidad.

Existen ideas equivocadas sobre los procesos formativos basados en tecnologías educativas. Se piensa que éstos son deshumanizados, que son de menor calidad, que son masificados, que tienen menor interacción, son considerados como opuestos a un sistema presencial y de ninguna manera complementarios. Es posible que estas ideas hayan aparecido como conclusión, después de una experiencia de educación virtual poco planificada, sin embargo, estas ideas pueden tener raíz en la asociación educación virtual- sujeto vulnerable- educación de baja calidad. Aunque las experiencias hablen de lo contrario: Pues, “en la Bolivia de los años 70’, con el programa “El Maestro en casa”, por ejemplo las  agricultoras y agricultores del chaco se agrupaban para seguir su formación y discutir temas que hacían a su organización política y social a través de los desaparecidos casettes” (IPDRS, 2015).

Entonces, para desmontar algunas ideas equívocas sobre los procesos formativos basados en tecnologías educativas conviene apuntar algunos aspectos sobre TICS y nuevas prácticas educativas (UNESCO, 2013: 36-38).

  • La tecnología educativa permite la personalización de la educación, no se trata de masificar los procesos sino de que cada uno encuentre su proyecto en una propuesta virtual de educación.
  • El foco en los resultados de aprendizaje que le pone la tecnología educativa tiene que ver con su enfoque, un enfoque constructivo y crítico conceptúa el aprendizaje como un proceso más complejo que el hecho de memorizar.
  • La ampliación de los tiempos y espacios para el aprendizaje. No es cierto que una persona que no tiene tiempo debe inscribirse a un curso virtual, por ejemplo. La demanda de tiempo puede ser igual o mayor que un proceso presencial. Y por otro lado, los espacios de un proceso virtual basado en tecnología educativas se complejizan, se configuran muchas dimensiones.
  • Si nuevas experiencias de aprendizaje se generan con tecnología educativa se generan nuevas formas de razonar, nuevas estrategias y nuevos recursos educativos. La capacidad de adaptarse a los cambios de tecnologías es base para un pensamiento crítico y divergente.
  • La construcción colaborativa de conocimientos es posible en el marco de una tecnología educativa que permita sostener el vínculo con el medio social.
  • La gestión de conocimiento basada en la evidencia. Siendo que la tecnología educativa permite acumular información sobre nuestros procesos es posible reconocer nuestros avances y desafíos.

Es importante apuntar que la tecnología educativa en los puntos citados se vinculan directamente con el aprendizaje cognitivo Sin embargo, la integración cultural, la movilidad social, la participación social, la reflexividad sobre los propios procesos y la incidencia en el tejido social han de reconocerse como posible resultado de una formación basada en tecnologías educativas bien enfocadas.

Y al respecto, vale apuntar que cualquier tecnología educativa no es en sí misma crítica o generadora de saberes, pues dependerá de los énfasis que haga en el currículum en las instrucciones, en la programación, la instrucción sistemática (enfoque técnico-empírico), en la interacción a través de símbolos o el contexto (enfoque cognitivo o mediacional) o si se pone énfasis en el contexto sociopolítico, en la cultura y si se orienta sus procesos a la liberación (enfoque crítico- reflexivo). (Ferrer). Si bien estas decisiones pueden ser metodológicas lo son también políticas. En ese marco, es preciso revisar en qué enfoque o en qué práctica educativa se han desarrollado más ideas erróneas sobre la calidad de la tecnología educativa y cómo generamos una nueva práctica de hacer y pensar la educación basada en tecnologías.

Estas reflexiones pueden derivar en políticas educativas que aceleren un cambio de paradigma, produzcan un giro en la educación basada en la tecnología educativa e internet y conmuevan las inequidades que tienen a Bolivia rezagada del mundo tecnológico. Para ello, las experiencias educativas de tecnología educativa y las prácticas autoformación a través de los teléfonos móviles, cada vez más accesibles, deben sistematizarse y recuperarse, pues la estadística las pudo haber perdido de vista. Todo esto para fortalecer y renovar las prácticas de tecnología educativa.

 

Bibliografía

CAMPERO, José (2016). Infraestructura de telecomunicaciones y TIC en Bolivia. En: QUIROZ, Eliana (Coord.). Bolivia digital:15 miradas acerca de Internet y sociedad en Bolivia. Bolivia: Centro de Investigaciones Sociales, CIS. 61-88.

FERRER, Santiago (s.a.). Teorías del aprendizaje y TICS.

IPDRS (13 de abril de 2015). [Nota de prensa] IPDRS asume el desafío de la educación virtual para la formación e investigación en desarrollo rural. Disponible en: https://goo.gl/XZS4wg

ORTUÑO, Armando (2016). El acceso y el uso de Internet en Bolivia: antiguas y nuevas desigualdades. En: QUIROZ, Eliana (Coord.). Bolivia digital:15 miradas acerca de Internet y sociedad en Bolivia. Bolivia: Centro de Investigaciones Sociales, CIS. 149-186.

QUIROZ, G. Eliana (2016). Política ciudadana digital en Bolivia: una esfera pública en conflicto. En: QUIROZ, Eliana (Coord.). Bolivia digital:15 miradas acerca de Internet y sociedad en Bolivia. Bolivia: Centro de Investigaciones Sociales, CIS. 185-208.

UNESCO (2013).Enfoques estratégicos sobre las TICS en Educación en América Latina y el Caribe. Chile: UNESCO.

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