Buenas tardes con todas y con todos. Me han pedido los compañeros de Interaprendizaje que les pueda acompañar con este tema.

Desde nuestra experiencia. He venido acompañando al movimiento indígena ya como 45 años, soy quechua, de la provincia Indaburu, Ecuador. Actualmente, estoy acompañando como presidenta de la ECUARUNARI. Aquí en la región andina hemos estado luchando por ejercer los derechos de los pueblos indígenas dentro de cada una de las coyunturas. Este es tema muy principal para nosotros, defender la vida. También, ejercer los derechos colectivos de los pueblos.

Mujeres chasquis y la ley de semillas en el Ecuador

Dentro de los derechos colectivos de los pueblos tenemos la vida y la identidad. Y en estos tiempos, desde la década anterior, con el gobierno anterior, aquí en el Ecuador tuvimos un problema. Se estaba creando una nueva propuesta de ley que daba paso a las semillas transgénicas. Hay un instituto que tiene el banco de semillas de Estado; sin embargo, este banco estaba asociándose con otras empresas para dar paso a la venta de las semillas transgénicas. Y nosotros estuvimos preocupados por esto, porque hablar de las semillas no es solo hablar de la siembra y la cosecha.

Además de ser importante en la vida de los pueblos como un alimento, la semilla es parte de la historia de los pueblos, en la semilla está la tecnología, en la semilla está la sabiduría de los pueblos, los saberes de los abuelos, ellos sabían cómo seleccionar semillas. Ahí, está la historia de la vida, ahí está la gastronomía, tiene que ver, incluso, con la salud de los pueblos, la medicina de los pueblos. Las semillas, además de ser el alimento, son la expresión política, la soberanía de los pueblos. Y es por eso, que en el Ecuador, los pueblos indígenas, organizados a través de las mujeres, están preocupados, ya que la pobreza y todo tiene rostro de mujer.

Para nosotros, la semillas son parte de la Pachamama. Y de ahí que nosotros lo que hicimos es crear un sistema de chasquis (sistema transporte y mensajería) que nos convierte en mensajeras, las mujeres mensajeras desde la organización llegamos al territorio mismo. El gobierno tiene la obligación de hacer la consulta; pero, creo que hasta ahora los gobiernos no tienen una metodología para hacer una consulta y menos tienen voluntad política para consultarnos. En cambio, las chasquis, como mujeres mensajeras, recorrimos las comunidades con el mensaje de hacer conocer esta propuesta de ley que es un atentado a la vida, llevando el mensaje mismo de las comunidades, de hombres, de mujeres, de jóvenes, de los mayores, abuelos, de la región andina y de la amazonía. Viajando en canoa por río, durante 15 días, yendo de comuna en comuna y, a nivel de la región andina, yendo de comuna en comuna por cada provincia, conversando, recogiendo, consensuando nuestras posiciones sobre este atentando a las semillas para ver qué es lo que podíamos hacer. El gobierno estaba diciendo, con relación a las semillas transgénicas, que hay que dar oportunidad a otros, para algunos estas semillas eran lo más fácil.

Nosotros, en el análisis de las comunidades, hemos recogido algunos mensajes de las compañeras de algunos territorios, ella decían: “Nosotros comemos maíz aquí comemos tostado, mote. El transgénico no tiene corazón. Y al no tener corazón pierde el sabor, ese saborcito, ese dulce que tiene que tener la semilla”. Y bueno, ya no se tiene el mismo gusto para comer el maíz, en ese nivel.

También, cuando recorrimos los pueblos, en las comunidades, vemos que hay una diversidad de semillas, tenemos una cantidad de semillas con los saberes de los abuelos. Hay semillas de todos los colores y que tienen identidad sobre todo. Nos da la fuerza, nuestra identidad. Entonces, al ver eso decían las compañeras: “Pero, este es un atentando, porque primero nos quitan la historia y luego nos dejan sin trabajo. No buscan una alternativa para apoyar a quienes llevamos al mercado, el alimento a las casas”.

Ahora, las semillas no solo producen alimentos, también producen plantas. La variedad de la naturaleza que se define con las semillas propias y que esas semillas están al medio, están adaptadas incluso al clima y tienen sus propias defensas. También, hablemos de algunas semillas de plantas que pueden servirnos para crear la fuerza del agua, por ejemplo los colchones de agua para alimentar en las montañas para que no nos falte el agua. Las plantas medicinales que también fueron descubiertas por la sabiduría de los abuelos nos permiten atender la salud, nos permiten saber alimentarnos y también sostener el sabor, el olor de un paisaje propiamente.

Entonces, con otras semillas ajenas al medio, claro que nos da curiosidad conocer; pero, tenemos que conocer también las ventajas y desventajas. Primero, si se aclimata al medio; segundo, que no se seque los humedales de nuestras tierras y que tampoco vayan contaminando como hierba.

De ahí que conversando en este intercambio con nuestras compañeras mujeres, ellas dijeron: “Hay que defender nuestras semillas. Tenemos que defender los saberes de los abuelos porque las semillas no vienen del aire, no aparecen con el viento. Los pueblos no somos una hoja caída que nos trajo un huracán de un lugar a otro, tenemos raíces, por eso nos hemos apropiado del lugar”.

En el caso de las semillas de alimentos, los abuelos saben cómo sacar las semillas, en qué tiempo hay que sembrarlas y cómo. También, en esta unidad con la naturaleza, saben en qué luna sembrar (luna menguante) y cuándo no sembrar y en qué momento esa semilla es buena. Entonces, son semillas que no nos cuesta cada año o cuando nos toque sembrar. No tenemos que estar comprando ni acudiendo a ese kit de químicos que nos están ofreciendo las empresas como la Monsanto o como otras sino que a partir de los saberes de los abuelos tenemos semillas y vamos herenciándolas y transmitiendo. Es cuestión de que usted reserve un poquito para la siembra, además de comer; pero esa semillas es propia, es suya, de acuerdo al lugar podemos sembrar. Igual pasa con lo de las plantas. Entonces, eso también se tiene que cuidar.

Esta es la comparación que han hecho nuestras compañeras. Y decían: “Si revisamos la ley qué nos está diciendo. Cada año toca estar comprando las semillas porque de esa compra, de esa siembra de la semilla transgénica usted quiere volver a sembrar y ya no produce. Y acompañada a la semilla, nos toca estar comprando este kit de abonos, de fumigaciones como para que pueda crecer, ¿no es cierto? Y estas semillas tienen un propietario”.

Y quiénes son los propietarios, es propiedad privada de las empresas, propiedad privada de la Bayer, la Monsanto, y con peligro de ser perseguidos si es que en algún rato se da la polinización de un de repente, si crece una planta, se produce este peligro.

Con las experiencias que se ha vivido, que hemos sabido lo que ha pasado en México, que pasa en Canadá, que pasa en Colombia y en otros lados, nuestras compañeras dijeron: “Si los gobiernos no han visto políticas de atención, las políticas públicas no están siendo llevadas hacia los pueblos, no están siendo respetadas nosotros, con esta ley o sin esta ley, vamos a conservar nuestras semillas, vamos a tratar de que estas semillas vayan creciendo y se sigan cultivando en cada lugar.”

Entonces, si realmente hubiéramos tenido posibilidades hubiéramos recogido firmas de todas las comunas y hubiéramos llegado acá, a la capital, realizando la consulta que el gobierno tenía la obligación de hacer; pero no lo hecho. Y mas bien, nosotros hicimos la consulta, con la respuesta que daba la gente, hombres, mujeres, que estaba ahí, que estaba acompañando, que participaron. Esto para nosotros es un compromiso, vamos recogiendo y compartiendo a otras comunidades, a otras provincias, haciendo talleres, haciendo asambleas. El mensaje lo levamos a una zona a otra, se ha ido consensuando y luego se culminó como un gran encuentro de las mujeres.

Sí, las cosas se ha dado a través de la lucha. De la lucha en la forma en la que hasta ahora hemos sostenido. A la parar de lo que hemos hecho los chasquis también hacíamos como una vigilia frente a la Asamblea cuando estaban discutiendo esta ley de las semillas. Cuando estaban discutiendo ahí, tuvimos que estar ahí plantadas como para decir que no estábamos de acuerdo con esa ley, pidiendo que se archive realmente. Porque esto no puede ser propiedad de un empresa, esto de es de la humanidad, ni si quiera del gobierno porque no podemos permitir que el gobierno dé la certificación, no tiene porqué. Entonces, nos estarían quitando nuevamente para facilitar la venta de estas semillas, perdiendo totalmente las semillas propias. De ahí, que también nos unimos en caminatas que han ido creciendo de temporada en temporada.

La lucha por las semillas y la lucha por el agua

Entonces, lucha de las semillas se une también a la defensa del agua. Es otra parte, sin agua nuestras semillas igualmente desaparecerían. Esto viene unido a cómo también nos han querido expropiar, quieren quitarnos este derecho a la semilla cuando se hacen concesiones a las mineras sin tomar en cuenta a las comunidades, contaminando el agua, contaminando la tierra.

Entonces, es una lucha constante para con nosotros. Lo uno va de la mano con lo otro. Nosotros vemos esto como una ley trolley, no sé cómo ustedes conocen los vagones de tren, el uno va junto al otro, en el mismo tren, haciendo un solo paquete. Se va de un vagón a otro vagón trayendo esta ley junto a otras reformas económicas. Esto tiene que ver, por un lado, con la imposición del Fondo Monetario Internacional y la voracidad de las empresas. Una ley quiere acomodarse para quitarnos las semillas; la otra, se está acomodando para facilitar a las mineras y quitarnos el agua. No podemos hablar por separado de esto. Y de ahí que hemos hecho las grandes caminatas del sur hacia el norte, hacia la capital, igual del norte a la capital. Se ha hecho caminatas para plantear al gobierno nuestro rechazo a esta ley de semillas, nuestro rechazo a estas nuevas concesiones del agua.

En ese momento recibimos la criminalización, muchos compañeros fueron enjuiciados por llevar esta lucha por los derechos, el derecho al agua, el derecho de la semilla y los derechos de la madre tierra, también.

Consulta libre e informada en la Comunidad Girón

De alguna forma, aunque es muy poco cuantitativamente, es una batalla ganada lo que vimos ahora, el 24 de abril cuando se logró que se haga por primera vez una consulta, libre, previa e informada en el caso de la Comunidad de Girón, en la zona sur de Quito, ahí en Cuenca. Se logró que se haga la consulta y se ha ganado diciendo no a la minería y sí a la defensa del agua.

Esto contradice con la voluntad política del Estado, no se está respetando todos estos procesos legales, los procesos jurídicos que se ha ido ganando no se están queriendo aplicar, no están queriendo respetar. Esa es otra vigilancia, es otra parte de cómo nosotros mismos defendemos y claro, nosotros decidimos.

Aquí en la Carta Constitucional tenemos el derecho de la naturaleza, está en la Carta Constitucional los derechos colectivos; pero, también se habla de la soberanía alimentaria, se habla del Sumaj Kawsay y, entonces, es contradictorio, nosotros nos amparamos en eso. La Carta Constitucional está diciendo esto del Sumaj Kawsay, pero sin alimentos no hay tal, sin soberanía no hay Sumaj Kawsay, si no hay identidad no hay Sumaj Kawsay.

El problema de las semillas alimentarias no es que solo afecte a los indígenas o sólo a los agricultores sino afecta a toda la ciudadanía. En el caso de las otras semillas ambientales, igual, no es que solamente afecta a los indígenas; pero, claro la diferencia está en que como pueblos indígenas estamos identificados quizá en la convivencia con la naturaleza. Decimos, nosotros también somos naturaleza, nosotros somos agua, somos tierra, somos semilla, nosotros somos alimento como el aire. Si se atenta contra el territorio y el agua se está atentando a la vida. Y esto no solamente afecta a los indígenas, reitero; pero, sí se ve desde los indígenas, los indígenas hemos tenido que hablar de esto.

Quizá en algún momento haya una sensibilización de aquellos que no son indígenas, de pensar que ellos como humanos también son naturaleza. Entonces, la responsabilidad no es solamente de los indígenas y en eso tenemos que pensar. De ahí yo puedo decir, que los compañeros y compañeras que compartimos nos toca defendernos. Nosotros, igual que el gobierno hace, vamos a ir como estos vagones de un solo tren con el mismo objetivo. Para quienes están en más contacto con la tierra, por ejemplo, nuevamente hay que ver que la defensa no sea solamente recuperar la tierra como espacio cuantitativo sino también como espacio cualitativo, como espacio recuperado de la contaminación.

Las semillas y los derechos colectivos de los pueblos

Hay que tomar en cuenta que las semillas no se reducen a una planta sembrada sino que detrás de éstas están los saberes, la historia, su fuerza, su identidad. Esto es de toda la vida. Desde los abuelos anteriores hasta hoy hay qué es lo que podemos dejar a la nueva generación sin que esto perjudique a la vida de los pueblos: lo que podemos dejar son las semillas.

Entonces, lo que se puede hacer es buscar la forma de cómo podemos seguir cultivando, seguir sosteniendo nuestra gastronomía, de tener un alimento propio. Porque esto es otra forma que nos han quitado a través de la comida rápida. El api se está perdiendo, en el caso de México se ha perdido el sabor de las tortillas. Hacer tortillas junto a las familias unifica, es el momento de intercambiar; pero, al traer tortillas prefabricadas se pierde este espacio, aunque se facilite el tiempo. Cuando se hacen tortillas podemos intercambiar, contarnos incluso algunas anécdotas, hasta el gusto se pierde. Y así, muchas cosas de los alimentos, se van perdiendo.

Así, por un lado, se minimizan los saberes de los pueblos; pero, por otro, las empresas, a través de sus investigaciones se aprehenden nuestras formas, nuestros saberes y en seguida ya ponen su autoría, como que ellos han descubierto. ¿Qué descubren? Sólo porque pusieron interés en conocer le ponen su firma y autoría. Y los propios autores, que las y los abuelos ya no cuentan. Así, ha sido en al medicina, ustedes van a darse cuenta, por ejemplo, el ayahuasca, los saberes de la misma quinua, otros alimentos de unas plantas medicinales han sido adueñados desde la propiedad intelectual. Así, las empresas farmacéuticas se ponen como autores, como propietarios de estos saberes.

Yo creo que es hora de que nosotros podamos defendernos de este atentado, nosotros deberíamos ser consultados para que se respete y apliquen los derechos como el Convenio 169 de la OIT que dice que tenemos derecho colectivos, derechos de los pueblos, para que esto no se pierda. Entonces, no podemos permitir que se vayan llevando las semillas y que nos hagan perder estos derechos fundamentales de la vida de nuestro pueblo.

María Blanca Chancosa Sánchez es líder de ECUARUNARI, reconocida activista de los derechos de los pueblos indígenas, participó del webinar en el marco de la unidad sobre Propuestas alternativas para la defensa de los bienes comunes y de las semillas” del Curso virtual: Leyes de Semillas en los países andinos, enfoque de los bienes comunes (25 de abril de 2019). Las fotografías de este artículo pertenecen a Blanca Chancosa.  

Referencia del webinar

Chancosa, Blanca (25 de abril de 2019). Las semillas, además de ser alimento son una expresión política [webinar]. Ecuador: Interaprendizaje- IPDRS. Recuperado de: http://bit.ly/2RJvcUU

En este artículo el Curso virtual: Leyes de semillas en los países andinos comparte algunos materiales generados por las y los estudiantes del curso. Los mapas con estrategias para frenar el acaparamiento de semillas en la región han sido generados en la unidad 4 y los podcasts, con un análisis sobre las normativas de algunos países han sido trabajados en la unidad 3.

Podcasts de análisis de normativas de semillas en la región

Un podcast no sólo permite difundir una idea permite también organizarla. Un podcast promete capítulos y, en el curso, ha permitido afirmar la resistencia ante el acaparamiento de semillas.

Adriano Fontecha presentó su podcast sobre el marco normativo colombiano, su uso común y los derechos de los agricultores en su programa “Del campo al plato”. El autor revisa la constitución colombiana y otras normativas internacionales y nacionales relativas a las semillas en ese país. Su podcast puede escucharse en:https://anchor.fm/del-campo-al-plato

Jana Farias en su podcast, “Normativas de semillas brasileñas”, evidencia algunos errores de estas normativas como la no protección de los derechos de los agricultores y la no protección por contaminación de transgénicos. La autora cuestiona que las normativas no garantizan la circulación de semillas por parte los mismos productores. Después de escuchar su podcast en: http://bit.ly/2HX7AIS, la misma autora recomienda atender la siguiente errata:

En el podcast, faltó la explicación de que la ley 13.123/2015 permite el acceso a los recursos fitogenéticos sin la necesidad, en la práctica, de consentimiento o reparto de beneficios en el mismo sentido que el TIRFAA no los garantiza, aunque haya la previsión legal. Efectivamente, la ley 13.123 prevé la repartición de beneficios, pero por ejemplo, excluye las pequeñas empresas de esta obligación, y establece que sólo se lo debe en los productos finales si el conocimiento tradicional o el componente del patrimonio genético sean uno de los principales elementos de agregación de valor.”

Olga Jiménez, empieza diciendo: “No a los gobiernos de muerte que van en detrimento de la seguridad y soberanía alimentaría”. La autora comparte datos sobre el uso de la tierra en Colombia en relación a las semillas, se puede escuchar su reflexión en este link: http://bit.ly/2WW2rJG

Mapas sobre estrategias de resistencia para la protección de las semillas nativas

La sistematización gráfica es una herramienta muy interesante para plantear ideas con elementos verbo icónicos. A diferencia de un ensayo y un artículo una sistematización gráfica comunica a través de un solo golpe visual. Para estos mapas, nos inspiramos en el trabajo de Muriel Duarte, psicóloga y posgraduada en sustentabilidad integral en el Instituto Visión Futuro.

Mapa de Luana Rockenbach

“Para mantener las semillas criollas es necesario mantener el territorio y la cultura de los pueblos que las cultivan. La educación debe ser integral y considerar los conocimientos tradicionales como un patrimonio a ser mantenido. La tierra y las semillas deben ser bienes comunes de libre acceso a los pueblos. Qué es el agronegocio sino la expresión del machismo y patriarcado sobre la tierra. Por eso, el feminismo campesino debe garantizar que la mujer participe de las decisiones sobre qué y cómo plantar y trabajar la tierra, que pueda expresarse sobre la tierra, las semillas y sus conocimientos.

En el mapa se muestra cómo fortalecer al campesino con un consumo consciente de parte del público urbano, cooperativas y sistemas de participación de garantía que le permita seguir produciendo con biodiversidad. Es muy importante que las personas en la ciudad estén conscientes de la marginación que sufre las semillas y el campesino para que se sumen a la lucha por derechos y contra el monopolio sobre las semillas.” (Luana Rockenbach).

Mapa de Wilfredo Rojas

"La amplia diversidad genética de las variedades y semillas nativas está fuertemente asociada a la actividad diaria, al trabajo y a la identidad de las familias campesinas. El trabajo de las familias campesinas tiene que formar parte de la estrategia de defensa de estos bienes comunes por toda la dinámica local que implica su crianza de la agrobiodiversidad, considerando la diversidad intracomunal y la diversidad intercomunal. En este marco, es necesario fortalecer la conservación y uso de la agrobiodiversidad, no solo en el cuidado y crianza de las semillas sino también entre las familias y comunidades a través del intercambio de conocimientos y semillas nativas, aquí, un desafío importante es asegurar la enseñanza y transmisión de esos conocimientos a las nuevas generaciones. Para este proceso, es fundamental que la diversidad de variedades nativas sean demandadas y consumidas no solo por las comunidades, sino también por las familias de las ciudades. Y, un rol importante que tiene que asumir la sociedad civil es consumir la diversidad de variedades y semillas nativas, es apreciar su valor y contribución como alimento fundamental de la vida, de sus bondades nutritivas y para la salud. Por otro lado, no tenemos que renunciar, mas bien sumarnos a los movimientos sociales que están emergiendo en varios lugares.” (Wilfredo Rojas).

Doris Romero

“Como se ha mencionado en la última ponencia de Blanca Chancosa, es importante actuar desde el ámbito local, comunitario, desde las bases, para lograr cambios a mayor escala. Son diversos los contextos en los que aparecen iniciativas interesantes –muchas similares- que conducen a la defensa de nuestras semillas.

La resistencia social manifestada a través de acciones como presión popular en contra de las leyes de semillas es vital. Acciones como las estrategias de conservación in situ de semillas, las ferias de semillas nativas, mercados locales y organizaciones de agricultores hacen posible los cambios. Es necesario, entonces, la construcción de alianzas para tener mayor fuerza y esto se logrará cuando la población en su conjunto, es decir nosotros los consumidores, hagamos conciencia de la importancia de las semillas como origen de vida y no seamos ajenos a la lucha de las organizaciones de agricultores, indígenas y familias campesinas, etc. La difusión de información es sumamente necesaria para lograr mayor fuerza en la defensa y protección de nuestras semillas como bienes comunes.” (Doris Romero)

Doris Chalampuente

“Un importante análisis de la situación a nivel de nuestros países que nos permite ser cada vez más conscientes de la importancia de tener un acceso libre a las semillas, donde hay que reivindicar el derecho colectivo de los pueblos, considero que un punto estratégico es la creación de más redes guardianes de semillas y que estos a su vez tengan una ruta de trabajo colectivo, donde a más de rescatar la agrobiodiversidad, también se fomente la investigación y sean agentes clave en la toma de decisiones a nivel político.

En Ecuador pese a que existen algunos elementos jurídicos que respaldan los derechos de los agricultores, el fomento de la agrobiodiversidad y la agricultura familiar existen aún desafíos como: la recuperación y fortalecimiento de la autonomía; que el mismo Estado sea quien otorgue espacios de mercado justo y solidarios; que se empodere aún más a la mujer por ser guardiana directa de la diversidad y el conocimiento asociado; y se necesita que el campo sea un espacio de aprendizaje para los jóvenes. Además, hay que promover un sistema de consumo responsable con un pago justo por el producto, tenemos que aprender a comer sano y diverso. Se necesita de más actores que se involucren en estos temas trascendentales y se necesita que como red que protejamos nuestro patrimonio alimentario”.

Otros mapas del curso pueden verse en la página del Facebook Interaprendizaje: http://bit.ly/2wOVziB

El Curso virtual: Leyes de semillas en los países andinos, enfoque de los bienes comunes, desarrollado del 19 de marzo al 4 de mayo de 2019, ha concluido satisfactoriamente esta semana afirmando la resistencia regional ante el acaparamiento de semillas desde la perspectiva de campesinos y pueblos indígenas.

En el mundo existen dos herramientas para desposesión de las semillas; el control tecnológico de las semillas y los mecanismos legales. De acuerdo a Elizabeth Bravo, 6 empresas controlan el 70% del comercio mundial de las semillas y avanzan en su protección jurídica internacional a través de los derechos de propiedad intelectual que se atribuyen con el aval de muchos estados. Sin embargo, la necesidad de pensar la problemática de las semillas desde en enfoque de los bienes comunes es cada vez mayor. En el curso se reflexionaron algunas estrategias de lucha que naciones, organizaciones campesinas y territorios locales podemos encarar para frenar esta desposesión de semillas.

Respecto al curso Jana Farias, estudiante del Brasil, ha comentado: “El curso fue muy provechoso y ha sido bueno el contacto con diferentes aportes al tema y con las experiencias prácticas de los compañeros, especialmente el webinar con Blanca Chancosa, que ha sido increíble y muy inspirador. En tiempos difíciles como los que estamos viviendo en Brasil, trae mucha esperanza ver que la resistencia en torno a las semillas se construye en toda Latinoamérica a pesar de todo, poco a poco. Felicitaciones por el gran trabajo que están haciendo en IPDRS.”

Al curso se matricularon 56 personas, 30 mujeres y 26 hombres de distintos países, principalmente de organizaciones no gubernamentales, de instituciones públicas, organizaciones productivas y de la academia. Participaron 27 personas de Bolivia (48%); 11 personas de Colombia (20%); 8 personas de países como México, Alemania, Brasil, Chile, Belice y Argentina (14%); 6 personas del Ecuador (11%); y 4 personas del Perú (7%). De éstos aprobaron 40 personas, 22 mujeres (55%) y 18 hombres (45%).

Las metodologías del curso han permitido la reflexión colectiva, escrita, gráfica y sonora. Estos trabajos circularán por las redes sociales. También, el curso desarrolló sesiones presenciales para algunos territorios como Macharetí, Charagua y el Jatun Ayllu Yura. A partir de la evaluación al curso se realizarán ajustes para mejorar próximas iniciativas.

El equipo decente de este curso fue constituido por Germán Vélez y Laura Gutiérrez que condujeron el curso desde Colombia; Nathalia Hernández lo llevó desde Chicago; y Elizabeth Bravo desde el Ecuador.

Este curso fue construido en la alianza entre el Instituto para el Desarrollo Rural de Sudamérica y el Grupo Semillas de Colombia. Apoyaron financieramente este espacio Fastenopfer, Pan para el Mundo, Icco y el Foro Andino Amazónico. Finalmente, el Postgrado en Ciencias del Desarrollo, CIDES UMSA, otorga el aval académico de esta iniciativa virtual.

 

Autoridades, universitarios y técnicos de Macharetí (Chuquisaca) y Charagua (Santa Cruz) siguen el curso de leyes de semillas en los países andinos. El pasado 6 y 7 de Abril se desarrolló una sesión presencial en la Zona Capitanía de Macharetí y el sábado 13 y domingo 14 se desarrolló la misma actividad en Charagua.

 A partir del curso, un tema central que ha planteado el primer grupo de trabajo ha sido el desequilibrio de disponibilidad entre semillas nativas y criollas de maíz y semillas de soya. El ente responsable de la certificación de semillas en Bolivia ha priorizado, por lo menos en el chaco, más variedades de soya que variedades de maíz criollo. De hecho, el INIAF solo tiene inscritos al maíz gateado y blando, de acuerdo al agrónomo Gilberto Gaspar. Leo Castro, autoridad de desarrollo productivo de Macharetí, comentó que la “selección se hacía antes en los potreros, mirando cada espiga del maíz, si había granos en las dos espigas la semilla era guardada para resembrar. Ahora, se hace la cosecha y se define la calidad mirando solamente el grano”, señalaba.

También, el concepto de contaminación genética ha sido abordada en las problematizaciones del grupo de Charagua. En este territorio se está impulsando una ley para fortalecer la producción de miel agroecológica y resulta preocupante la existencia de campos de semillas híbridas y transgénicas cerca de las comunidades. También, Wilder Moza, técnico de Cipca Charagua, enfatizó que el incremento de semillas de alto rendimiento corresponde con la pérdida de semillas nativas. “Se privilegia un enfoque de certificación de semillas para el monocultivo y no tanto para la alimentación de la familia, el frijol el criollo, como el tupi, ha desaparecido en los últimos tiempos, por ejemplo”, mencionó el técnico.

Estas reflexiones han sido generadas en las sesiones presenciales del curso virtual de Leyes de semillas en los países andinos que se realiza a través de la plataforma de Interaprendizaje del IPDRS y se desarrolla simultáneamente en Latinoamérica en alianza con el Grupo Semillas y el Foro Andino Amazónico. El curso cuenta con profesores de Ecuador (Elizabeth Bravo) y Colombia (Germán Vélez, Laura Gutiérrez y Nathalia Hernández) para abordar la temática desde una perspectiva regional.

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