La pandemia provocada por el virus COVID-19 ha representado un giro importante para la historia de la educación virtual por las medidas de distanciamiento social y la disposición de cuarentenas a nivel global. Esto ha obligado a muchos docentes y ministerios de educación de la región a sostener la continuidad educativa a través de la educación virtual y a distancia. ¿Cuál es el alcance de estas medidas educativas considerando que la mayor parte de la población sudamericana, se ubica en el sector rural y las dificultades de conectividad son bastante graves?

Políticas de educación virtual y a distancia en regiones con alerta sanitaria

El monitoreo de la UNESCO, “La educación en América Latina y el Caribe ante el COVID-19”, ha sido útil para hacer un análisis comparativo de los procesos de virtualización de la educación en la región, en diez país de habla hispana y portuguesa.

1. Plataformas virtuales y contenido digital

Después de explorar páginas webs de los ministerios de educación de la región debemos distinguir a los países que han logrado continuidad educativa desde entornos virtuales de aprendizaje (Uruguay, Chile y Argentina), y los países que trabajan con contenidos digitales que suben a un sitio web (Brasil, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Venezuela y Bolivia), o que en su defecto, están en el proceso de consolidar sus plataformas y entornos virtuales de aprendizaje.

 Un aspecto determinante para una mejor reacción a los entornos virtuales o a los contenidos digitales es la disponibilidad de electricidad y dispositivos tecnológicos y el acceso y conectividad a internet. Con mejores respuestas a estas medidas virtuales está Uruguay. Este país garantizó la infraestructura tecnológica, con la entrega de tablets a 85% de la población estudiantil y su cobertura de internet. De hecho, Uruguay tiene 45% de cobertura de internet en zonas rurales frente a 10% de cobertura en Colombia y 6% de Bolivia.

Gobiernos como Uruguay, Paraguay y Perú, han liberado datos para el acceso a las plataformas educativas oficiales, en acuerdo con empresas telefónicas; sin embargo, se libera el consumo de datos por lo general para descargar archivos de texto, y no así, para reproducir el material audiovisual, que los ministerios o canales de televisión tienen alojados en YouTube. Se trata de medidas paliativas para resolver las dificultades para lograr la universalización acceso y conectividad a a internet.

2. Cuadernillos, televisión y radio     

Argentina y Chile han impreso cuadernillos y guías de trabajo, para distribuir en escuelas de áreas rurales y población urbana sin acceso a internet. Ambos países, también, han dispuesto guías y textos oficiales para descargar libremente. Chile cuenta con una biblioteca muy bien actualizada para consultar en línea, de uso exclusivo para estudiantes y docentes.

Los países que han recurrido a la televisión y radios nacionales para acompañar sus planes y programas de educación, en tiempos de cuarentena son Argentina, Colombia, Chile, Ecuador, Perú, Venezuela y Brasil, en algunos estados, bajo una metodología de retransmisión de los audios sacados de videos. También se ha visto la reutilización de materiales de educación radial de iniciativas no estatales, que han trabajado desde un pensamiento radial. Se destaca las cartillas radiales de la Acción Cultural Popular – ACPO de Colombia o El Maestro en Casa del Instituto Radiofónico Fe y Alegría – IRFA de Bolivia.

3. Experiencias por sistematizar

Suele criticarse a los docentes por un temor infundado a la tecnología, y por satanizar los recursos digitales; y además, a los jóvenes, por su falta de control emocional ante la gran cantidad de información. Sin embargo, escuchar innovaciones digitales docentes como las de Britzna Jerez (nivel inicial) y Luis Gómez (idioma aymara), resulta importante. Igualmente, para ilustrar esto de mejor forma, compartimos una entrevista realizada a una joven guaraní del chaco boliviano.

“Primero, el director y los profesores se reunieron para plantear una manera de mandar las tareas por WhatsApp e hicieron grupos de padres de familia para preguntarles si estaban de acuerdo. De esta manera, estamos haciendo las tareas de las diferentes asignaturas.

En mi curso hicieron grupo de padres y madres de familia, y de nosotros. Envían las tareas a los padres y a los alumnos, a los padres le envían también porque no todos los alumnos tienen teléfono.

Esto me parece bueno porque como pueden imaginar, en el colegio llevamos varias materias y hacemos varias horas de clases, y la idea es que no nos retrasemos cuando volvamos a clases. Ahora, el problema es que en otros lugares no hay señal o a veces cuesta conseguir dinero para nuestros megas, en mi caso, yo lo consigo lavando ropa.

Hay diferencias entre la educación por WhatsApp y las clases. No es lo mismo, un teléfono no te va explicar como te explica un maestro. Para mí, es mejor un maestro porque te explica su experiencia, te ayuda a mejorar tu personalidad, te da consejos, te corrige, y sobretodo, te ayuda superarte.

Aquí en Timboycito, no hay radio, no llega la señal, mayormente no se utiliza la radio. En el pueblo sí hay radio. Hay la “Radio Tembipe, la Voz del sur”; pero, ya casi no se utiliza la radio porque la tecnología avanza.

En este tiempo, estoy aprendiendo que mi familia es importante, que la tecnología es un medio que nos facilita a acceder a informaciones actuales, para mejorar. También, en esta época he ayudado a mi papá en su trabajo con la apicultura y he aprendido que la miel es buena para el consumo. Casi nunca lo he acompañado, pero me di cuenta que es una experiencia muy increíble, se aprende cosas muy lindas, aprendes cómo se produce la miel. Estoy muy orgullosa del trabajo que hace mi padre” (Daveida Isavot Cuitira Rojas, 4to de secundaria, 14 años, Macharetí, Chuquisaca, Bolivia).

Conclusiones

  • La cuarentena por la pandemia Covid-19 ha obligado a los sistemas educativos de los países a avanzar en la virtualización de la educación con muchas dificultades, alguna más que otras. Es preciso estudiar estos procesos a nivel de las políticas oficiales, innovaciones docentes y la de la comunidad de estudiantes, principalmente del área rural.
  • La UNESCO estableció que 91,3% de la población estudiantil mundial está afectada por la suspensión de clases ante el Covid-19. La afectación a nivel de la población rural estudiantil, a nivel mundial y por país, es desconocida. Conviene gestionar un mapa de acceso a internet diferenciando el área rural, e involucrar a maestros y estudiantes rurales en el seguimiento de la agenda digital, global (ODS 9, Meta 9.c), nacional y local.
  • Las políticas de aprendizaje virtual todavía se enfocan en la apropiación de herramientas digitales. Se debe trabajar en marcos normativos para virtualizar la educación de forma integral. Hasta ahora, los debates sobre la presión del capital en los sistemas de educación virtual, la universalización de la conectividad, la seguridad de datos o los temas de la economía de las telecomunicaciones son temas que están quedando desconectados de estas políticas.
  • El presupuesto destinado a educación virtual es crucial para cualquier proceso de reforma educativa, extensión de educación, inclusión y emergencia sanitaria, pues como se está conociendo, se requiere garantizar la infraestructura tecnológica, e impulsar la formación sobre lo virtual desde enfoques críticos y humanos, que coadyuven a la producción de contenidos, la reducción de costos de acceso a internet, entre otros temas.
  • Frente a la inevitable virtualización de la educación es importante mantener el equilibrio entre la vida en línea y fuera de ella. En esta cuarentena, muchos niños y niñas del área rural, a pesar las dificultades, se han conectado con el aprendizaje a través del aprendizaje del trabajo agrícola y pecuario, actividades manuales, actividades de recreación y descanso, que igualmente enriquecen la vida personal y el conocimiento.

Jhaquelin Dávalos (Bolivia), es pedagoga y realizadora audiovisual, coordina Interaprendizaje, el área de formación del Instituto para el Desarrollo Rural de Sudamérica y Juan Camilo Forero (Colombia) es docente en la Secretaría de Educación en el Departamento de Cundinamarca. Ambos tienen maestría en Diseño de Entornos Virtuales de Aprendizaje, emitida por el Centro de Cooperación para la Educación de Adultos en América Latina y El Caribe.

Este artículo es una introducción al ensayo que lleva el mismo nombre: “Virtualización de la educación en Sudamérica frente a la pandemia Covid-19”, que explora las medidas asumidas en diez países de la región (hasta el 3 de mayo de 2020) La sección más valiosa de este ensayo está en anexos, aporta enlaces a plataformas virtuales y material transmedia, útil para autoridades, docentes, estudiantes, familias, comunidades, profesionales en comunicación y cine, literatura, informática, entre algunos.

 Foto: joven guaraní de Macharetí, Chuquisacasa, realizando una encuesta en la feria de la Capitanía.

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